LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN LA RED
Por razones que no vienen al caso a finales del año pasado mantuve un enriquecedor intercambio de conceptos y opiniones con el señor
Nuestro mundo serÃa un lugar muy aburrido si todos estuviéramos de acuerdo todo el tiempo. Si bien podemos estar en total desacuerdo con lo que dice otro, o podrÃamos pensar que cierto artÃculo de prensa es una tonterÃa, reconocemos que cada uno de nosotros tiene derecho a su propia opinión.
También sabemos que dejar que cada persona exprese su punto de vista libremente tiene sus beneficios en la práctica. Permitirle a cada cual expresar una opinión que le caiga mal a uno, o que sea inconveniente o polémica, es importante. No sólo podrÃa tener razón (no hay sino que pensar en Galileo), sino que a todos nos conviene debatir abiertamente los temas difÃciles. Muchas veces eso es lo que nos permite llegar a decisiones sensatas.
Si bien la mayorÃa de las personas está de acuerdo, en principio, con el derecho a la libre expresión, el desafÃo se presenta cuando se pasa de la teorÃa a la práctica. Y sin lugar a dudas, ese es el caso en la Web, en donde los blogs, las redes sociales y los sitios en los que se comparten videos, cada cual puede expresarse, hablar y ser escuchado, como nunca antes.
En Google tenemos una predisposición, en todo lo que hacemos, a favor del derecho de las personas a la libre expresión. Nos anima la convicción de que más información generalmente significa más elección, más libertad y, a la larga, más poder para el individuo. Pero también reconocemos que la libertad de expresión no puede, ni debe, ejercerse sin lÃmites. La dificultad radica en decidir en dónde se deben trazar dichos lÃmites. Para una compañÃa como Google, con servicios en más de 100 paÃses, cada uno de los cuales tiene leyes y normas nacionales diferentes, es un desafÃo que enfrentamos muchas veces, todos los dÃas.




