POST PERDIDOS

YOUTUBE CADA VEZ GANA MAS TERRENO
No es difícil de saber que YouTube es el sitio mas importante de videos. En lo que va del año la cuota de mercado en EE.UU. aumento un 70% desde enero a mayo de 2007 según dice LeeAnn Prescott en una investigación de Hitwise, la cual fue comparada con otros 64 sitios mas de videos que aumentaron solamente el 8%.

Otros datos de interés que arrojo el estudio fueron
Los motores de búsqueda son responsables de cerca de 20% de tráfico a todos los sitios video.
Hitwise capturó 23.696 términos de búsqueda que enviaron tráfico a los 65 sitios video en cuatro semanas terminadas el 24 de junio.
En el período anterior correspondiente del año, Hitwise capturó 110.775 términos de la búsqueda que enviaban tráfico a la misma categoría.
Tiene un aumento de 300 por ciento en la cantidad de tráfico que deja los motores de búsqueda y que va a los sitios video en el último año.
Como quien dice cada día los videos se van posicionando y le van ganando terreno en la red.
DELL EN CONTINUO CAMBIO
La Serie Inspiron, que Dell ha usado solo para sus computadoras portátiles ahora también será usada para sus modelos de escritorio. Pero el cambio de nombre no será lo único, las nuevas PC de escritorio Inspiron vendrá con un nuevo estilo de carcasa más pequeño que el de las Dimensión. Dell últimamente cambia y se perfecciona constantemente el ofrecer AMD y Linux como SO alterno (en ciertos modelos estratégicos),cambios y cambios. Sera que ve pasos de gigante LENOVO.

UN POST NO TECNOLOGICO
La guerra por donde miremos sigue siendo lo mismo:
Antonio Machado, La Guerra. Escritos: 1936-39. Ed. por Julio Rodríguez Puértolas y Gerardo Pérez Herrero. Madrid: Emiliano Escolar Editor, 1983, pp. 223-25.
De la guerra decía Saavedra Fajardo: «Cuando está rendida, parece bien esta fiera enemiga de la vida. En ella se declara aquel enigma de Sansón del león vencido, en cuya boca, después de muerto, hacían panales las abejas; porque, acabada la guerra, abre la paz el paso al comercio, toma en la mano el arado, ejercita las artes, etcétera». Bien se ve (hubiera comentado en nuestros días Juan de Mairena) que Saavedra Fajardo no pudo aludir a la guerra que preparan las grandes potencias, más o menos totalitarias, de nuestro siglo, y que estallará, si Dios no lo remedia, dentro de pocas semanas, o de pocos meses, o de pocos años (Mairena era siempre cauto en sus profecías) muy antes siempre de lo que todos deseáramos. Mas Saavedra Fajardo no era hombre tan ingenuo que, en sus reflexiones sobre la paz y la guerra, nos ofrezca el tema enteramente desproblematizado. En verdad, el pensamiento de Saavedra Fajardo oscila entre latines –él sabía muchos–, entre aforismos clásicos, los cuales, como nuestros refranes, suelen tener sus contrarios. Y este pensar entre sentencias, que es manera de dar gusto a muchos y razón a ninguno, no carece de inconvenientes.
Lo cierto es que Saavedra Fajardo, en su Idea de un príncipe político-cristiano (menos cristiano que político, con no mucho del Cristo y no poco del príncipe, de Maquiavelo), no parece dudar de que la paz sea siempre deseable, y la guerra siempre de temer. Con ello se nos muestra Saavedra Fajardo como hombre de robusto ingenio y de excelente consejo, pero muy alejado de nuestro clima mental.
Leyendo atentamente sus Empresas políticas, se advierte, sin embargo, que nuestro buen don Diego acepta el más consagrado de los latines sobre la guerra –o sobre la paz–, el si vis pacem para bellum, sin dejar de advertir, alguna vez, lo equívoco de sus consecuencias. Él traducía con sana lógica el concepto latino. Citaré sus palabras: «Porque ha de prevenir la guerra quien desea la paz». Y acaso no se hubiera escandalizado de quien añadiese: para prevenir la guerra y apercibirse a ella, no basta con temerla. Pero de aquí no hubiera pasado. El consejero de un príncipe no puede ser un lógico a ultranza, un enfant terrible de la lógica, ni menos un paradojista o destripaterrones de la lógica mostrenca.
Desde los tiempos de Saavedra Fajardo (la primera mitad del siglo XVII y mediados del reinado vacilante de nuestro cuarto Felipe) hasta nuestros días, ha llovido mucho, y no siempre agua. El acreditado latín tiene hoy esta versión francamente paradójica: «si quieres la paz has de querer la guerra». Y hay otras versiones más desvergonzadas todavía, en que interviene el pensamiento alemán con sus botas de siete leguas (nunca olvidéis, decía Mairena, ni las leguas ni las botas del pensamiento alemán), para llegar a las fórmulas más impresionantes, por ejemplo: «Amad la guerra, la guerra alegre y fresca, donde ejerce el hombre su voluntad de poder. Sed crueles y vivid en peligro. Concitad la discordia, y creaos cuanto más enemigos podáis». Un paso más, siempre con las citadas botas, y se llega a esto: «Aborreced la paz, toda ella asentada sobre las virtudes de los esclavos. Y en la guerra total contra la paz del mundo, empezad por la eliminación de los más débiles, que son los más pacíficos. Machacad a los niños, etc., etc.»»… No sigamos a lomos de tan violento hipogrifo. Acaso nuestro viaje es más aparente que real. El venerable latinajo, la vieja fórmula pagana sigue en pie, y contra ella se escribirá seriamente algún día.
Entre tanto hagamos vaticinios a la manera de Juan de Mairena, quiero decir, de un profeta que no tuvo nunca la usuraria pretensión de acertar. Por ejemplo: «El Oriente se occidentaliza –no olvidemos nunca el empleo de las frases ingeniosas e impresionantes– al par que el Occidente parece cada vez más desorientado. Cada día, en verdad, sabemos menos por dónde va a salir el sol. La técnica de Occidente, y con ella su cultura harto dinámica, yo diría –mejor– cinética, está obrando horrores fuera y dentro de su casa. Porque, no sólo «se asesinan los hombres en el Extremo Este», como cantaba el gran Rubén Darío (mucho más grande que todo cuanto se ha dicho de él), sino que también, en el «Extremo Oeste» se está ensayando con el más vil asesinato de un pueblo que registran los siglos, la reducción al absurdo y al suicidio, más o menos totalitario, de la cultura occidental. Y cuando ésta fallezca, como dicen que muere el alacrán cercado por el fuego, ¿qué va a pasar? De bueno y de mal grado, habrá que orientarse un poco. Esperemos que, antes, lleguen los sabios a un mediano acuerdo sobre la rosa de los vientos y posición aproximada de los cuatro puntos cardinales.

LA PERFECCIÓN NATURAL DEPENDE DEL TIEMPO

LA PERFECCIÓN SE LOGRA AL FIN, NO CUANDO NO HAY NADA QUE AGREGAR, SINO CUANDO YA NO HAY NADA QUE OBTENER

Antoine de Saint-Exupery

(1900-1944) Escritor francés.

Muchos hemos sido abordados en algún momento con el único fin de pedir una firma. Muchas veces es con fines políticos y otras con fines benéficos; pero tal vez no entendemos el poder que tiene esa firma para una causa. Ojala tomemos conciencia de que una firma en grupo tiene un poder invaluable para muchos otros.