LIBERTAD EN LA RED

Todo lo que permite libertad siempre se ve atropellado por el abuso de la misma. La libertad que tenemos de acceder a Internet no quiere decir que es esta todo este permitido.

Mucho se habla de regulación en la red pero es por el momento utópico controlar un monstruo tan grande, por lo que solo se puede apelar a la ética del usuario honesto y el dar a conocer lo que es permitido y lo que no es permitido.

El periódico 20minutos de España publica un articulo muy interesante que habla sobre la necesidad de crear una disciplina que analice los problemas éticos creados por la tecnología de los computadores y los transformados o agravados por ella…

Un poco de lo que se considera como delito informático:

– Piratería de software.

– Uso de recursos informáticos para la falsificación de programas.

– Creación caprichosa de virus.

– Recogida no autorizada de datos personales.

– Empleo del computador para monitorizar y espiar a los empleados.

– Intromisión no autorizada en ordenadores privados o de entidades públicas.

– Uso ilegal de la información de la que se dispone.

– Estafas o ciberpornografía.

Principales problemas en la red:

Privacidad. Puede suceder que nuestros correos vayan a un lugar equivocado, que alguien lea nuestros documentos o que se dé un intervencionismo estatal.

Identidad. La Red permite camuflar nuestra verdadera personalidad y proporcionar datos falsos.

Vulnerabilidad. Nuestra vida ya no sólo depende de los políticos o los superiores profesionales; estamos en manos de todo el que tenga la suficiente habilidad como para intervenir o alterar datos en el ciberespacio.

Como decía solo se puede apelar a la ética de nosotros los ínternautas o a lo que es correcto. Por lo que les dejo el código deontológico muy básico::

– No emplear ni copiar programas que no se hayan comprado.

– No utilizar el ordenador para dañar a otros.

– No interferir ni indagar en archivos ajenos.

– Emplear el ordenador respetando los derechos ajenos.

– No usar la informática para robar ni estafar.

– No apropiarse de la propiedad intelectual de otros.

– No utilizar recursos ajenos sin autorización.