Inteligencia artificial: ¿El final de los traductores de intérpretes?

Algunas de las opciones de uso de la Inteligencia Artificial (IA) han tomado el lugar de una gran cantidad de trabajadores, pero el campo laboral también cambia.

La situación de los traductores e intérpretes

Hace aproximadamente setenta años se crearon los primeros traductores automáticos. Naturalmente, las compañías que se dedicaban a desarrollar nueva tecnología continuaron trabajando sobre los proyectos de traducción y los dispositivos comenzaron a tener más funciones y ser más exactos. Con la llegada de internet y de Google también conocimos Google Translate, entre otras opciones de traducción en línea.
En la actualidad, en el mercado existen una gran variedad de traductores de voz inteligentes que quizás no son 100% fiables todavía, pero van en camino de lograr una precisión destacada. Algunos de ellos son el Carpuride, el Vbestlife, Winsale y Bulary, entre otros. Asimismo, los software de Inteligencia Artificial hacen traducciones a demanda del usuario con diferentes resultados.

En un mundo globalizado, millones de personas sueñan con eliminar las barreras idiomáticas, y a pesar de que los traductores con IA son de gran ayuda, muchas piensan que los profesionales de la traducción e interpretación continúan siendo indispensables para la comunicación.


La automatización como desafío a enfrentar
El enfrentamiento entre la automatización y las tareas realizadas por humanos ha sido un planteamiento desde hace tiempo, al menos desde que la tecnología ha desarrollado algunas opciones que podrían reemplazar a los profesionales de diferentes áreas, entre ellas la de la traducción e interpretación.
Por ejemplo, la traducción en línea de documentos es todo un desafío para los traductores, especialmente desde que los software de traducción han incluido IA, lo que conlleva cierto nivel de aprendizaje y exactitud. Los traductores pertenecen al grupo de trabajadores que temen perder sus trabajos en el futuro. De hecho, en la actualidad, ya es frecuente que los clientes les envíen textos traducidos automáticamente solo para corregirlos.
A pesar de esto, la demanda de la traducción humana no ha cedido y los traductores e intérpretes (en el caso de la traducción oral) continúan teniendo trabajo.
La tecnología al servicio de los profesionales de la traducción

Los traductores también han recibido beneficios para su trabajo gracias a la tecnología. En primer lugar, las herramientas indispensables para realizar un buen trabajo: laptops y computadoras. En segundo lugar, pero no menos importantes, los software de asistencia para traducir: CAT Tools en inglés y TAO en español (por ejemplo, TRADOS, Wordfast y MemoQ, entre otras).
Por ahora, ni los traductores ni los intérpretes tienen nada que temer. Seguramente, sus servicios continuarán siendo imprescindibles por largo tiempo, especialmente para aquellos que desean una traducción humana con todo lo positivo que esto conlleva.

Desde hace tiempo se habla sobre si las máquinas reemplazarán a las personas en sus puestos de trabajo. De hecho, esa idea ya no es una fantasía, sino una realidad que utilizamos a diario en la optimización del uso de la energía, servicios al cliente, control de fraudes en los bancos, seguridad, asistentes personales y robots en fábricas, entre otros.